Fuente Esto es lo que oí: Juan Carlos un día salió de casa hambriento. No había desayunado, como era costumbre en su casa, y aun faltaba mucho para el almuerzo, por lo que fue al parque más cercano a tumbar unos mangos para comer. Al llegar al árbol de mango más grande y viejo del parque se encontró con un puñado de niños que, cuando vieron a Juan, se pusieron agresivos, le amenazaron con el gran palo que llevaban y le dijeron mil y un improperios. Juan les enfrentó pese a todo, su hambre podía más que su miedo; como resultado terminó hecho chicha. Juan Carlos volvió a casa más enojado que cuando salió, reclamando por comida de forma agresiva. Su familia era numerosa y de muy escasos recursos, no era fácil mantener a sus siete hermanos y hermanas; además, su padre era muy violento y su madre una mujer tan sumisa que el simple hecho de pensar en protestar le parecía inútil. El padre de Juan Carlos, al verle con esa mala actitud, le amenazó con azotarlo con una manguera, a lo que J...