Fuente Aunque el horizonte se amargue por la tormenta, y caiga la noche en plena mañana, y las nubes como montañas comiencen a rugir cual fieras hambrientas, y llueva tanto o incluso más que en los días del diluvio… Ten calma. Aunque el camino parezca eterno, y sientas haber dado un millón de pasos y que te quedan mil millones más por dar, y no veas sino el infinito alejándose de ti, y cada paso que des pese mil toneladas… Sigue avanzando. Aunque despiertes abatido, con la sensación de tener un vacío en el pecho, y la música que te alegra ya no te alegre y la comida que te gusta ya no te guste, y no quieras ni hacer lo que normalmente quisieras hacer, y sientas la urgencia de simplemente desaparecer... Respira hondo. Porque aun sin nada en el bolsillo, nada en el estomago, nadie a tu lado o nada en el alma, recuerda que así como pasa el día, también pasa la noche, así como termina lo bueno también termina lo malo, así como se termina un viaje, comienza otro. La vida es p...